Cómo convertirse en un orador exitoso

5 consejos para convertirse en un orador profesional

posted by Caro in July

La mayoría de las personas tienen dificultades cuando se trata de hablar frente a cualquier audiencia. No obstante, las presentaciones deben mantener a la audiencia en suspenso y ser memorables.


Por lo tanto, las empresas tienen la oportunidad de ponerse en contacto con agencias de oradores y beneficiarse de su red de oradores profesionales. SpeakerHub no es una agencia de presentadores típica, sino una comunidad de oradores públicos que crece rápidamente y que funciona como una plataforma en la que se enumeran y ofrecen oradores profesionales e independientes, así como instructores. SpeakerHub te permite encontrar fácilmente el orador perfecto para tu evento.


Sin embargo, tenemos algunos consejos útiles para ti, para que puedas ser un gran orador por ti mismo:  


 


1. ¡Se seguro de ti mismo!


 


La confianza en sí mismo es el rasgo de carácter esencial que un buen orador debe tener. Una buena preparación es la base de sentirse seguro de sí mismo, pues si estás bien preparado, no hay razón para estar nervioso. Un buen presentador sabe mucho más sobre un tema, de lo que realmente está presentando. Es importante mantener la calma y compartir este sentimiento de relajación con el público. Como orador, debes ser consciente de tus fortalezas e irradiar confianza en ti mismo a tu audiencia. Ten cuidado - siempre permanece fiel a ti mismo, no pretendas ser otra persona. Deshazte de máscaras y pantomimas, tu audiencia notará si estás copiando el desempeño de otra persona. La audiencia tendrá básicamente la impresión de que no te sientes cómodo como presentador. Un buen orador no se ve afectado por esto y por lo tanto permanece fiel a sí mismo desde el principio hasta el final de la presentación, pues actuar de una manera natural es lo que te hace agradable ante la audiencia.



 


2. ¡Habla libremente!


 


Las presentaciones no son necesariamente aburridas; siempre depende de lo que hace el orador. Puedes embellecer tus discursos usando ejemplos o lenguaje figurativo y positivo. Por lo tanto, grandes habilidades retóricas son esenciales, así como presentar tu conocimiento y mantener a la audiencia en suspenso. Como buen presentador debes hablar libremente y no mirar demasiado hacia la diapositiva de PowerPoint o tus notas - esto puede evocar un aspecto realmente poco profesional y reflejar falta de preparación. Basta con anotar algunas palabras clave en un pequeño pedazo de papel o una tarjeta a fin de no perder el hilo de la presentación y no olvidar puntos importantes, lo que te permite mantener un contacto visual con tu audiencia. Esto representa de nuevo el aspecto de la confianza en ti mismo. De hecho, esto no significa que la presentación deba ser recitada de memoria y por ende confundir a los oyentes con interminables frases. Todo el mundo se dará cuenta de inmediato de si el presentador se ha aprendido el discurso frase por frase de memoria, ya que sonará poco natural. Por lo tanto, es mejor hablar simplemente de manera libre e independiente (en la medida de lo posible). Las dos únicas oraciones que pueden ser aprendidas de memoria son la primera y la última oración.


 


3. ¡Muestra emociones!


 


Demuestra a la audiencia que el tema del que estás hablando significa algo para ti. Un buen orador se caracteriza por el hecho de que se ve emocionalmente afectado por el tema que está presentando y por lo tanto contagia a las personas que lo rodean con su entusiasmo. Este afán atrae a los espectadores y el efecto de convencer al público es aún mayor de esta manera. En este caso, el lenguaje corporal juega un papel importante. Si el orador está hablando de un tema que le interesa, se podrá notar al instante debido a sus gesto y tono de voz. Los presentadores que no están haciendo uso del espacio y que están hablando rápida y monótonamente, obviamente no moverán emocionalmente a la audiencia. Así que no juegues con tus anillos o cualquier otra cosa durante la presentación y no pongas las manos en los bolsillos de tus pantalones, ya que te hace ver inseguro y distrae a los espectadores. Es mejor usar tus manos para gestos que apoyen cosas como las enumeraciones o para subrayar las declaraciones pertinentes. Una vez más, lo que cuenta es la naturalidad. No utilices exageraciones o movimientos antinaturales. Sólo habla como si estuvieras contando a una amiga cercana una historia interesante. Estar fascinado por el tema del que estás hablando y compartir esta energía con tu público - esto es lo que hace a un gran presentador.


 


4. Humor


 


La mejor herramienta para deshacerse de una situación poco relajante y de estrés para el orador es el humor. No hay nada peor que escuchar una presentación aburrida y no llamativa. Un buen presentador a menudo utiliza su humor para garantizar un comienzo que rompa el hielo, pero una broma de vez en cuando durante la presentación también puede ser agradable y se utiliza a menudo para llamar la atención de una audiencia desconocida. El uso del humor no se trata de convertir la presentación en un espectáculo de comedia, pero el reír juntos crea una conexión entre el espectador y el orador. Además, te ayuda a lidiar con tu propia inseguridad. El humor tiene la capacidad de crear una unidad, de hacerte sentir libre y de aumentar la atención y receptividad del público. Elementos cortos pero divertidos entre diferentes partes de la presentación te hacen aparecer de una forma simpática y también natural.


 


5. No te asustes en caso de que algo salga mal


 


Incluso una excelente preparación no puede protegerte de problemas técnicos o apagones durante la presentación. A menudo hay problemas técnicos en los momentos en que tu como presentador confía en la función adecuada de los aparatos. La primera regla sobre situaciones inesperadas es mantener la calma. Los oradores, que están bien preparados pueden continuar con su presentación sin un ordenador portátil, proyector u otros dispositivos técnicos. En el caso de que las diapositivas sean una parte importante del discurso, los dispositivos que se necesitan deben ser revisados ​​con antelación, para evitar problemas técnicos. Un buen presentador no comenzará a ponerse nervioso, ya que la improvisación es la clave.


Aparte de los problemas técnicos hay “apagones” o casos en los que un presentador pierde su concentración repentinamente, que son la pesadilla de todo presentador inseguro e inexperto. Sin embargo, el hecho de que la audiencia puede reaccionar de una manera comprensiva en caso de que algo vaya mal, debe ser considerado. Además, a veces ni siquiera se dan cuenta de lo sucedido, siempre y cuando tu como buen presentador no comiences a entrar en pánico. Dicho esto, también los fracasos pueden ser minimizados a través de una buena preparación y la práctica rigurosa.


 


Fuente de la imagen: ©unsplash.com/@timbog80



autor: Caro Caro