Lenguaje corporal - la base de presentaciones exitosas

Mantener tu postura y mantenerse en movimiento

posted by Philip in June

Cualquier persona que haya tenido que dar una presentación ante una audiencia sabe que se necesita algo más que el contenido para tener éxito. Las teorías emocionantes y las presentaciones de PowerPoint presentadas con precisión lograrán poco si el presentador no presenta el contenido de una manera convincente. Además de un estilo de expresión efectivo, el lenguaje corporal es un factor decisivo para el éxito de un discurso o de una presentación. Sólo si un orador da la impresión de ser auténtico, autoritario y accesible, se puede llegar a compartir el contenido de una manera que mantenga la atención de la audiencia capturada por largo tiempo. A pesar de esto, incluso las personas que se seguras y relajadas en su vida cotidiana tienen una tendencia a esconderse en el escenario debido a la situación inusual que esto representa y el estrés que provoca.


 


Mantener tu postura


 


Algunos consejos pueden permitir a los oradores mejorar su lenguaje corporal, y al hacerlo, añadir autenticidad al presentar. De hecho, incluso pueden hacer esto deliberadamente, practicando en casa con un espejo o una cámara de vídeo. La importancia de la postura perfecta no debe ser subestimada, ya que puede ser un aspecto útil de tu preparación.


Una postura erguida es la cosa más importante, de modo que te coloques derecho, sin que parezca tieso o forzado. Tu peso corporal debe estar distribuido uniformemente sobre ambas piernas, sin doblar la cintura. Los pies deben ser separados para que estén paralelos con los hombros, el pecho empujado hacia adelante y los hombros tirados hacia atrás ligeramente. Esta posición te permite mostrar tu tamaño completo y transmitir una sensación de calma y confianza en ti mismo. Además de adoptar esta postura, debes asegurarte de que los dedos de los pies apuntan hacia adelante o hacia afuera con cuidado. Los dedos que apuntan hacia adentro generan una impresión de intimidación.


Muchos oradores subestiman la importancia de sus manos, de modo que terminan agitándolas salvajemente o enterrándolas en sus bolsillos. Cualquiera de estas posibilidades es desagradable para el público, ya que estas posturas transmiten nerviosismo o incertidumbre. Entonces, ¿qué debes hacer con tus manos, especialmente cuando ya estás bastante nervioso debido al hecho de hablar en público? La postura "Merkel" es una opción, tocando las yemas de los dedos juntos y descansando las manos delante de su cuerpo.


Otra opción es colocar tus manos libremente encima una de la otra. Muchos oradores prefieren tener más libertad de movimiento para ocultar sus nervios. Una pluma o tarjetas de referencia que puedas sostener fácilmente con tus manos, pueden ayudar en caso de que no sepas donde colocar las manos. ¡En todo caso debes evitar los movimientos bruscos o agitados, ya que crearán una perturbación si se deja caer algún objeto! Los oradores avanzados pueden utilizar sus manos para reforzar el mensaje de su discurso y apoyar sus palabras con gestos. En particular, las manos se pueden utilizar para aumentar la expresividad al sopesar argumentos o resaltar conceptos particularmente poderosos, por ejemplo, imitando básculas de pesaje o un puño cerrado. En general, todos los movimientos de las manos deben tener lugar por encima de la cintura, para que puedan ser reconocidos por toda la audiencia - y, cuanto mayor es el público, más exagerados deben ser los gestos para así causar una mayor impresión en la audiencia.  



 


No dejes de moverte


 


Tanto desde la perspectiva del orador como desde la de la audiencia, el movimiento durante un discurso es una gran ventaja. El hablante puede utilizar el movimiento para reducir los niveles de adrenalina (y el nerviosismo asociado), mientras que el público se beneficia de las señales visuales que el movimiento estimula en el cerebro humano. Sin embargo, debes prestar atención y asegurarse de que estas tomando pasos distanciados y firmes, en lugar de simplemente pasear de atrás para adelante en un mismo punto.


Además, tu cabeza debe mantenerse siempre horizontal y no debe moverse. Tu cabeza debe apuntar ligeramente hacia abajo en lugar de hacia arriba para dar una sensación de confianza y autoridad. Dar un paso hacia adelante, hacia el público, literalmente y metafóricamente, hace que los oradores y las audiencias se acerquen y esto es particularmente efectivo cuando se hacen preguntas, particularmente retóricas. Dar un paso hacia la izquierda o a la derecha puede enfatizar aspectos particulares del contenido del discurso. Sin embargo, es importante asegurarse de que la parte superior del cuerpo siempre está orientado hacia el público, con el fin de construir y mantener la confianza de la audiencia. El contacto con los ojos también contribuye al refuerzo de este sentimiento, y si es posible, debes dejar que tu mirada se deslice a través de las diferentes filas. Puede ayudar mirar de vez en cuanto a ciertos puntos fijos en la audiencia, como personas que ya conoces.


Con el fin de darle más autenticidad a tu presentación (y por lo tanto, que sea aún más creíble) es necesario prestar atención a una cosa en particular: aparecer ante el público de manera natural en vez de forzada. Por más sencillo que parezca, mucha gente tiene problemas con esto, particularmente los presentadores inexpertos. No es fácil permitir que tu propia personalidad se mantenga en la vanguardia al presentar, especialmente frente a una audiencia de extraños. Para tener éxito en este aspecto, lo más importante es ser autoconsciente y honesto con uno mismo para hacer frente a tus incertidumbres mientras transmites la fuerza de carácter necesaria para hacerlo. También ayuda a incorporar algunos ejemplos de tus experiencias en la “vida real” con el fin de estimular una respuesta emocional de la audiencia. Esto permite al orador transmitir sentimientos y experiencias personales, creando un sentido de sinceridad y dando a la presentación un enfoque sereno y consistente.



autor: Philip Beamium icon